martes, 25 de mayo de 2010

Nada queda



1, 2, 1, 2, 1, 2,... no cuenta.
El único ejercicio que realiza es el de su cerebro intentando memorizar las veces que pasó, e intentando olvidar que pueda pasar de nuevo.
Puede contar una tercera pero no quiere imaginarlo porque solo eso le parte el alma, la deja sin esperanza.
Le han dicho que aquello que ocurre una vez, puede ocurrir una segunda, pero que aquello que ocurre dos veces, seguro ocurre una tercera.
No quiere necesitar más salvavidas, no quiere hundirse de nuevo, no quiere perder la esperanza pero sabe que una vez más puede navegar a la deriva en un río de rosas y lágrimas. Porque es dulce y bello como una flor pero amargo y doloroso como su mordaz espina.
Ahora o nunca, ahora y siempre.
Siempre, guardará consigo sus aromas, sus silencios, sus tiempos, su todo, su nada...
Nada, eso queda, nada.

2 comentarios:

  1. Tambien tienen que haberte dicho que a la tercera va la vencida o que quien quiere una rosa la corta aún corriendo el riesgo de pincharse, porque la rosa es bella por rosa, no por la espina.

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  2. Gracias Anónimo, inteligentes palabras...

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