jueves, 7 de octubre de 2010

Mi Príncipe Azul

Miro su perfil y me pierdo en cada curva, en cada línea, en cada gesto. Lo mismo ocurre si lo miro de frente, mientras duerme, mientras mira, mientras escucha, mientras suspira...

No me canso...

Lo quiero, lo adoro, lo deseo, lo amo tanto... Nunca lo he odiado y se que nunca lo odiaré porque se trata de un amor incondicional, inconmensurable, incombustible, infinito...

Descanso cuando él descansa y me alivio cuando no está, pero no puedo vivir sin él, se que nunca más podré vivir sin él.
Llegó y me atrapó, e incluso antes de que llegara ya era toda suya, ya le pertenecía, ya le pertenezco. Y aunque no lo sabe me tiene, y aunque a veces le digo "no", siempre seré suya. Siempre...

Porque en su boca las palabras suenan distintas, suenan a música; todo en él dibuja una sonrisa en mi alma.

Un hombre puede cambiar tu vida y hacerla inmensamente feliz,
un duende puede cambiar tu vida y hacerla diferente,
un príncipe puede cambiar tu vida y hacerla mejor.

Hoy, tengo un hombre, tengo un duende y he aprendido, en contra de lo que todos piensan, en contra de lo que todos cuentan, que los príncipes existen y por fin yo ya tengo el mío...

3 comentarios:

  1. Lo más bonito que has escrito hata el momento. Laura y Dani. bs

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  2. Almudena, qué preciosidad,me ha encantado, qué delicia leerte!!Lidia

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  3. Gracias chicos, esta vez no hay penas ni melancolías, no??? Me alegra que os guste.
    Gracias a ti también Lidi, para mi es un placer saber que me lees. Gracias también por tu comentario en facebook.
    Besos a los tres

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